Mi historia con la apnea en Bogotá empezó casi por casualidad. Yo había llegado al Complejo Acuático de Bogotá para aprender a bucear con tanque, no para aguantar la respiración. Pero por haber tomado ese curso con Buconos, pude acceder a sus entrenamientos de apnea. Y terminó siendo algo que me gustó mucho.
Hasta ese momento ni siquiera sabía mucho de ese deporte. Si hoy me preguntaran cómo empezar en la apnea en Bogotá, respondería en este orden: primero la seguridad, después la técnica y, mucho después, la profundidad.
Aclaro desde ya que no soy instructor ni médico. Lo que comparto aquí es mi experiencia y lo que dicen fuentes que puedes revisar tú mismo. Para aprender, la única forma seria es con un instructor certificado.
Cómo llegué a la apnea sin buscarla
Toda la historia del buceo con tanque, desde la piscina en Bogotá hasta mi certificación PADI Open Water en Rincón Dive Center, en Rincón del Mar, la conté en cómo aprender a bucear en Colombia: de Bogotá al Caribe. La versión corta es que empecé con Buconos, la idea era viajar a San Andrés para las prácticas en el mar y al final no pude hacer ese viaje.
Lo que sí me quedó de esa etapa fue la puerta a la apnea.
A diferencia del buceo con tanque, en la apnea desciendes aguantando la respiración. No llevas una botella de aire que te permita respirar bajo el agua. Es una actividad muy relacionada con la concentración, la técnica y el control mental.
Eso es precisamente lo que más me gusta. Es relajante, aunque requiere bastante entrenamiento y respeto por sus riesgos. Y ahí está el dilema: si es tan relajante, es fácil querer quedarse un poquito más abajo. Justo ese “un poquito más” es lo que hay que aprender a manejar.
Apnea en Bogotá: la regla número uno es nunca entrar solo
Si de este artículo te vas a quedar con una sola idea, que sea esta: la apnea nunca se practica solo. Ni en el mar, ni en la piscina, ni “solo un ratico”.
Divers Alert Network (DAN), la organización internacional de seguridad en el buceo, resume dos de los principios que más repiten los instructores: nunca hacer apnea solo y no hiperventilar antes de sumergirse. Y AIDA International, una de las federaciones de apnea más reconocidas, lo plantea como la regla base del deporte: siempre con un compañero entrenado.
¿Por qué tanta insistencia? Por el blackout, o síncope: una pérdida del conocimiento por falta de oxígeno. Según DAN, el 99 % de los blackouts ocurren en la superficie o en los últimos cinco metros, más o menos, durante el ascenso. Es decir, justo cuando uno cree que ya pasó lo difícil.
Lo más delicado es que puede llegar sin avisar. Por eso no basta con que haya un salvavidas al otro lado de la piscina: DAN aclara que incluso para nadar bajo el agua en una piscina se necesita supervisión dedicada, uno a uno.
Por qué no hay que hiperventilar
Esto suena al revés de lo que uno imagina. Uno piensa que respirar rápido y profundo antes de bajar te “llena” de oxígeno. No es así.
DAN explica, en su artículo sobre la hipoxia en la apnea, que hiperventilar apenas sube el oxígeno, pero baja el dióxido de carbono, que es lo que dispara las ganas de respirar. Esas ganas son tu alarma natural. Si las apagas, el oxígeno puede bajar demasiado antes de que el cuerpo te avise, y ahí aparece el riesgo de blackout.
Por eso los instructores insisten en respirar con calma, de forma normal, antes de cada inmersión. Suena sencillo, pero con nervios cuesta más de lo que parece.
El sistema de compañero: uno arriba, uno abajo
La forma en que se cuida a un apneísta tiene nombre: el sistema de compañero, o “uno arriba, uno abajo”. Mientras uno se sumerge, el otro se queda en la superficie, atento y listo para actuar. Luego cambian.
DAN agrega dos detalles que me parecen clave:
- La vigilancia no termina cuando tu compañero sale a la superficie. Hay que seguir mirándolo al menos 30 segundos, porque la pérdida de conocimiento puede llegar después.
- El compañero tiene que saber rescatar. Alguien que solo “te mira” desde el borde no es un compañero de seguridad.
Y esto es justo lo que se aprende en un curso: cómo reconocer que algo va mal, cómo sacar a alguien del agua protegiéndole las vías respiratorias y qué hacer después. No es algo que se improvise.
Mi récord de 20 metros y por qué no es la meta
En San Andrés tuve la oportunidad de medir hasta dónde podía descender haciendo apnea. Y conseguí llegar a 20 metros de profundidad.
¡Jajaja, estuvo muy cool!
Es mi récord personal hasta ahora, pero no lo cuento para animar a nadie a perseguir esa profundidad de entrada. La apnea tiene riesgos reales, incluso en piscinas y a poca profundidad. Nunca se debe intentar un récord sin formación, supervisión y compañeros capacitados para actuar en una emergencia.
A mí me gusta mucho más pensar en la apnea como un deporte de técnica y concentración que como una competencia por ver quién aguanta más. En mi primer Oceanman ser terco me ayudó a seguir nadando. En la apnea, en cambio, la terquedad no es una virtud: aquí gana el que sabe subir a tiempo.
Cómo empezar en apnea en Bogotá hoy
Mi referencia personal para la apnea en Bogotá es Buconos, con quienes he practicado en el Complejo Acuático. Esto es lo que su página de cursos de apnea dice hoy, a finales de octubre de 2026:
- Teoría primero. El curso de iniciación arranca con una parte teórica en línea, por Zoom, de cuatro sesiones. Según la escuela, es requisito para todas sus certificaciones.
- Piscina, mar o las dos. Después puedes completar la práctica en piscina, en Bogotá o en Cali, en el mar en San Andrés, donde tienen su centro de buceo, o combinar ambas.
- Certificación. Buconos indica que sus cursos de apnea se certifican con Molchanovs, un sistema internacional de formación en apnea.
- Entrenamientos todo el año. Ofrecen entrenamientos de apnea en piscina en el Complejo Acuático Simón Bolívar, con instructores certificados.
Un detalle importante: en mi caso pude entrar a los entrenamientos por haber hecho el curso de buceo con ellos. Hoy su página dice que, por tu seguridad y la del grupo, para unirte a los entrenamientos necesitas al menos un curso básico de apnea. Para el equipo piden careta, snorkel, aletas y gorro de natación, y dicen que se puede alquilar.
Las fechas, horarios y condiciones cambian, así que confírmalos directamente con la escuela antes de inscribirte. Y no tiene que ser Buconos: lo importante es que compares y escojas una escuela seria.
Antes de tu primera clase de apnea en Bogotá
Si ya te dio curiosidad, esto es lo que yo revisaría antes de meterme al agua:
- Haz una valoración médica. AIDA International publica una lista de contraindicaciones para la apnea, con condiciones cardiovasculares, pulmonares, de oído o neurológicas, entre otras. Lleva esa inquietud a tu médico y sé honesto con lo que te pregunten.
- Pregunta con qué sistema certifican. Molchanovs, AIDA o CMAS son algunos de los sistemas internacionales de formación en apnea. Que te digan cuál usan y qué nivel vas a obtener.
- Pregunta por la seguridad. Cuántos alumnos hay por instructor, quién vigila cada inmersión y qué pasa si alguien tiene un blackout.
- No llegues con metas de profundidad. Lo primero es desarrollar técnica, aprender los protocolos de seguridad y entender cómo responde tu cuerpo.
- Si ya buceas con tanque, empieza de cero. Son disciplinas distintas, y lo que sabes del buceo autónomo no reemplaza un curso de apnea.
Si vienes de la natación, también te puede servir lo que escribí sobre cómo prepararte para tu primera prueba en aguas abiertas. Ahí insisto en algo que en la apnea es todavía más importante: decidir antes qué señales significan parar.
Lo que me llevo
Primero fue el buceo con tanque. Después llegó la apnea, casi por casualidad. Yo disfruto las dos, y aunque son actividades distintas, ambas me han enseñado que debajo del agua no tiene sentido andar de afán.
Hay que concentrarse, conocer los límites y prestar atención a lo que estás haciendo. Y, en la apnea, confiarle tu vida a alguien que te está mirando desde arriba.
Si estás pensando en empezar en la apnea en Bogotá, no necesitas el mar para dar el primer paso. Yo empecé en una piscina, aquí mismo. Más historias en el agua las encuentras en la categoría Buceo, y si te interesa saber por qué me meto en estos retos, la razón de fondo está en mi libro La vida continúa.
¿Tú ya probaste la apnea o te da curiosidad empezar?
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