La visa para viajar a China desde Colombia no la saqué yo. Me ayudó una empresa con la que iba a importar, así que el trámite no lo viví y no voy a fingir que sí. Si buscabas “cómo me fue a mí en la embajada”, aquí no lo vas a encontrar.
Entonces, ¿por qué escribo una guía para viajar a China desde Colombia? Porque la visa es lo primero que te va a frenar, y porque todo lo demás sí lo viví: llegué a Shanghái creyendo que China era un país cerrado, descubrí que sin Alipay y WeChat uno no compra ni una botella de agua, me perdí por culpa de unos mapas y terminé en una ciudad a la que ni pensaba ir.
Por eso dividí este artículo en dos. Lo que cuento como mío está marcado como mío. Lo que sigue siendo trámite lo saqué de la Embajada de China en Colombia y de fuentes oficiales, con fecha, para que lo verifiques tú mismo. Todo está revisado a 28 de octubre de 2026; si algo cambió, manda lo que diga la Embajada.
¿Los colombianos necesitamos visa para China?
Sí. El 28 de noviembre de 2025 la Embajada de China en Colombia lo dejó por escrito: una visa válida sigue siendo obligatoria para los titulares de pasaporte ordinario de Colombia que viajen a China continental. Y en la lista de países con exención de visa de la Administración Nacional de Inmigración de China, actualizada al 17 de febrero de 2026, aparecen Argentina, Brasil, Chile, Perú y Uruguay en América del Sur, pero no Colombia.
Tampoco te salva una escala larga. Todos los extranjeros pueden quedarse hasta 24 horas en tránsito sin visa si no salen de la zona restringida del aeropuerto. La exención de tránsito de 240 horas, según la política de la misma Administración (20 de agosto de 2026), aplica a 57 países entre los que no está Colombia. Si tu plan es salir del aeropuerto a conocer la ciudad, necesitas visa.
Hay una excepción que sí puede servirte: según la guía de la Embajada, con pasaporte colombiano puedes entrar a Hong Kong sin visa por un máximo de 90 días y a Macao con visa a la llegada por un máximo de 30 días. Ojo: son jurisdicciones migratorias distintas a la de China continental, y con esa entrada no llegas a Shanghái ni a Beijing.
Viajar a China desde Colombia: cómo se saca la visa en Bogotá
Esta parte no es mi experiencia. Es lo que dice la Sección Consular de la Embajada en su guía de octubre de 2025 y en sus avisos. Así funciona hoy:
- Decide qué tipo de visa necesitas. Turismo (L), negocios (M), visita no lucrativa (F) y tránsito (G), entre otras. Yo viajé por negocio, pero no sé qué tipo de visa me tramitó la empresa ni qué documentos presentó. La guía anterior de la Embajada (septiembre de 2024) pedía, para negocios, una carta de invitación de una empresa registrada en China continental o la entrada a una feria. Para turismo, la reserva de vuelos de ida y vuelta con al menos una noche de alojamiento reservada, o una carta de invitación de una agencia de viajes china. También pedía un pasaporte con más de seis meses de vigencia y dos páginas consecutivas en blanco. Hoy los documentos se suben en línea, así que confirma ahí qué te piden.
- Haz la revisión preliminar en línea. Desde el 30 de septiembre de 2025 el trámite empieza en el portal oficial de visas: creas una cuenta, subes una foto digital y la copia del pasaporte en JPG (no PDF), llenas el formulario, cargas los documentos de apoyo y lo envías. No hay pago en línea.
- Espera el estado “Pasaporte pendiente de ser presentado”. Solo entonces puedes ir a la Embajada.
- Entrega el pasaporte original y el código de barras impreso de tu solicitud en la Calle 72 #2A-41, en Bogotá. La atención es los lunes, miércoles y viernes de 9:00 a. m. a 11:30 a. m., sin cita previa, salvo los feriados chinos que la Embajada anuncia en su página. Hasta el 31 de diciembre de 2026, los solicitantes de visas de corta estancia (hasta 180 días) están exentos de dar las huellas, y la guía dice que quien está exento puede pedir a un tercero, tramitador o agencia que entregue el pasaporte. Es justo lo que hace posible que alguien más te haga el trámite.
- Cuenta los tiempos. El trámite normal toma una semana (cinco días hábiles) desde que entregas el pasaporte. El urgente, dos días hábiles, y la Embajada avisa que no está garantizado. La solicitud debe presentarse con mínimo tres semanas de anticipación y menos de 90 días antes de la salida.
- Paga al recoger y consulta el costo en la tabla oficial. El pago se hace con tarjeta, en datáfono, cuando recoges el pasaporte con la visa. El valor no es igual para todos: depende del tipo de visa, de las entradas y de si pides el servicio urgente, así que míralo en la tabla de tarifas de la Embajada para 2026 y no en lo que te diga un tercero. Si usas una agencia o un tramitador, pídele que te explique qué cobra aparte de la tarifa de la Embajada.
- Revisa la visa antes de irte del mostrador. Mira el tipo, la validez, las entradas y los días de estancia. La Embajada puede además llamarte para una entrevista telefónica, y haber pasado la revisión en línea no significa que ya esté aprobada.
Haz las cuentas desde el principio: tres semanas de anticipación como mínimo no es un consejo, es una regla de la propia Embajada.
Antes de aterrizar: tarjeta de entrada y apps de pago
Desde el 20 de noviembre de 2025 puedes llenar la tarjeta de entrada en línea antes de viajar, en el sitio de la Administración Nacional de Inmigración, en su app “NIA 12367” o desde mini programas de WeChat y Alipay. Si no puedes, la llenas al llegar.
Y ahora sí, lo que viví yo. En Shanghái casi nadie usa efectivo. Todo funciona con QR, desde una botella de agua hasta una compra grande, y por eso lo primero que les digo a todos es que instalen Alipay y WeChat antes de aterrizar. Jajaja, suena exagerado, pero así lo escribí en mi post de Shanghái: sin eso, prácticamente estás perdido.
Lo bueno es que las dos aceptan tarjetas de afuera. El gobierno de Beijing (abril de 2024) dice que WeChat acepta tarjetas Visa, Mastercard, JCB y Diners Club, y Alipay, Visa, Mastercard, Diners Club y Discover. El gobierno de Shanghái, en su guía de pagos móviles de septiembre de 2026, añade tres cosas que cambian lo que haría yo:
- Puedes registrarte en Alipay con tu número extranjero antes de llegar a China.
- Que una tarjeta se pueda vincular depende de la red y del banco que la emitió, así que, si puedes, vincúlala antes del viaje y no en la fila de un restaurante.
- Pueden cobrarse comisiones por usar una tarjeta internacional: la app muestra el valor antes de confirmar cada pago.
También avisa que en las áreas de llegadas internacionales de Pudong (terminales 1 y 2) y Hongqiao (terminal 1) hay centros de servicio que ayudan con pagos y con la configuración de apps.

Otra cosa que me tocó vivir: sin VPN, muchas redes sociales no cargan. Instagram y WhatsApp, por ejemplo, simplemente no cargan. Lo conté en mi post de Shanghái y lo repito: el celular se prepara antes del viaje, no en el aeropuerto.
El día que los mapas me mandaron a otra ciudad
Mi plan era llegar a Zhangjiajie, la zona de las montañas que muchos relacionan con Avatar. Yo pensaba que iba camino a Chengdu, que me servía de punto intermedio. Pero en China las aplicaciones de siempre no funcionan igual, uno termina dependiendo de apps chinas, mapas distintos y traducciones medio improvisadas, y por cosas del destino aterricé en Chongqing.
No te lo recomiendo como método de viaje. Pero Chongqing terminó siendo una de las ciudades más brutales que conocí, y lo cuento completo en mi post sobre esa ciudad. La lección práctica es otra: cuando todo está en otro idioma, verifica dos veces el destino antes de embarcar.


Lo que viví moviéndome por China
En buena parte del recorrido viajé por libre, con un inglés que no es bueno, y sobreviví. En la Muralla tocó hacer magia con el inglés para explicar a qué sector quería ir, y sí me hice entender. Esto es lo que más me sirvió:
- Llega temprano a las estaciones de tren bala. Para los extranjeros prácticamente hay una sola fila donde revisan pasaportes. Lo conté en mi post de Yiwu.
- Ten el pasaporte a la mano. En Beijing había controles en muchas esquinas y tocaba mostrarlo y guardarlo constantemente, como conté en el post sobre la capital.
- Reserva las entradas si coincides con un festivo. En Zhangjiajie no habíamos reservado, era festivo en China y solo entramos después de las 10 de la mañana, así que tocó improvisar la ruta. Está en el post de Zhangjiajie.
- No esperes que todo sea barato. Muchas cosas en Shanghái, sobre todo en las zonas turísticas y modernas, no eran tan baratas como la gente cree.
Todo el recorrido, de Shanghái a Beijing pasando por Yiwu, Chongqing y Zhangjiajie, está contado en cinco posts, y cómo armé el viaje completo con mi papá lo puedes leer en Me lancé sin estar listo… y terminé recorriendo medio mundo.
Lo que me quedó
Yo no hice el trámite de la visa de China, y aun así fue el viaje que más me movió el piso. Fui con la cabeza puesta en los negocios y volví con otra idea: que uno habla del mundo sin conocerlo. Yo tenía una opinión de China sin haber pisado Shanghái, y la primera imagen, el metro lleno de iPhones, me tumbó la idea que tenía de ese país.

Entonces, si estás dudando por el papeleo: es un trámite con reglas claras y fechas, no una pared. Lo difícil, de verdad, es dejar de hablar de China y decidir ir.
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