Si estás planeando un viaje a Perú, hay un lugar que definitivamente te recomiendo visitar: el desierto de Huacachina, en Ica.
Aquí puedes recorrer dunas enormes en buggies, practicar sandboarding, tomar fotografías espectaculares y terminar el día visitando un viñedo para probar el famoso pisco peruano.
Yo tuve la oportunidad de conocerlo durante un viaje familiar por Perú y, de todos los planes que hicimos, este fue uno de los que más disfruté. Era la primera vez que visitaba un desierto de estas dimensiones. Y aunque había visto fotografías antes de viajar, estar ahí es otra cosa. La inmensidad del paisaje, los colores de la arena y ese pequeño oasis rodeado de montañas de arena hacen que valga completamente la pena.
Te voy a contar cómo fue nuestra experiencia, qué puedes hacer en Huacachina, cuánto cuesta visitarlo y algunos consejos para que aproveches el viaje, especialmente si te gusta la fotografía tanto como a mí.
¿Dónde queda Huacachina y qué tiene de especial?
Huacachina es un oasis ubicado a unos cinco kilómetros de la ciudad de Ica, al sur de Lima, Perú. Lo más particular de este lugar es su laguna rodeada de palmeras, construcciones y unas dunas gigantes que parecen no terminar nunca.
La zona forma parte del Área de Conservación Regional Laguna de Huacachina. No es solamente un atractivo turístico, también es un espacio natural protegido.
Según la página oficial de turismo de Perú, puedes llegar desde Lima por carretera y recorrer las dunas, practicar sandboarding o simplemente disfrutar del paisaje. Pero para mí lo más impresionante fue el contraste.
Imagínate estar rodeado de arena por todas partes y encontrar, prácticamente en medio de la nada, una laguna con vegetación y personas caminando a su alrededor. Es un paisaje completamente diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en Colombia.
Y eso fue precisamente lo que más me gustó.
Mi experiencia visitando el desierto de Huacachina

El viaje en familia y nuestra llegada al oasis
Durante nuestro viaje familiar a Perú hicimos varios de los planes turísticos más conocidos del país. Entre ellos estaba conocer Huacachina. Contratamos un guía que nos llevó hasta el oasis, donde nos dejó para comenzar nuestra aventura. Desde allí caminamos y contratamos el recorrido en buggy para entrar al desierto. Recuerdo que lo primero que me impresionó fue la cantidad de arena que nos rodeaba.
Uno está acostumbrado a ver montañas verdes, bosques, nevados y paisajes completamente diferentes.
Pero encontrarse frente a esas dunas enormes es brutal.
Los colores también son una locura. Dependiendo de cómo llega la luz del sol, la arena puede verse amarilla, dorada o con unos tonos naranjas espectaculares. Y para alguien que disfruta la fotografía, como yo, es imposible no querer sacar la cámara.
Recorrer las dunas en buggy: una montaña rusa en el desierto
Si hay una actividad que no puedes dejar de hacer en Huacachina, es el recorrido en buggy. Estos vehículos están diseñados para desplazarse por la arena y permiten recorrer las dunas del desierto.
Ahora, hay algo que debes saber.
¡Los conductores manejan rapidísimo! Jajaja. Imagínate subir una montaña de arena y, apenas llegas arriba, comenzar a bajar por una pendiente enorme. Es literalmente como estar en una montaña rusa, pero en pleno desierto. Subidas, bajadas, curvas y muchísima adrenalina. A mí no me dio miedo. Al contrario, disfruté muchísimo el recorrido.
Eso sí, es una actividad con riesgos reales. En mayo de 2026, una mesa técnica liderada por el Mincetur pidió a las empresas de buggies (vehículos tubulares) formalizarse y tramitar la autorización municipal. Por eso, antes de contratar, conviene verificar la autorización del operador, el estado del vehículo y los elementos de protección.
Una de las cosas que más me gustó fue que durante el recorrido nos llevaron hasta una zona alta de las dunas. Allí nos dejaron bajar del vehículo para caminar un poco, contemplar el paisaje y tomar fotografías. Y es justamente en esos momentos cuando uno alcanza a apreciar lo inmenso que es el desierto. Desde arriba, las dunas parecen extenderse hasta perderse en el horizonte.
Es espectacular.
Sandboarding: deslizarse por las dunas es más difícil de lo que parece
Otra de las actividades que hicimos fue sandboarding. Básicamente, consiste en deslizarse por las dunas utilizando una tabla. Suena sencillo, ¿verdad? Pues no tanto. Una cosa es ver cómo otras personas se deslizan y otra muy diferente es hacerlo uno mismo. Hay que encontrar una buena posición del cuerpo para que la tabla se deslice correctamente.
Si no te acomodas bien, puedes perder velocidad o simplemente quedarte frenado en medio de la pendiente. Pero eso también hace parte de la diversión. Entre intentos, arena y risas, uno termina disfrutando muchísimo.
Si nunca lo has practicado, te recomiendo comenzar por una pendiente adecuada para principiantes, escuchar las instrucciones del guía y utilizar el equipo de protección disponible. No necesitas convertirte en experto para pasarla bien.
Al final, de eso se trata.
Qué hacer en Huacachina: las mejores actividades

Aunque los buggies y el sandboarding son las actividades más populares, hay otros planes que puedes incluir en tu visita.
| Actividad | Qué puedes esperar |
|---|---|
| Recorrido en buggy | Subidas y bajadas por las dunas |
| Sandboarding | Deslizarte sobre la arena |
| Visitar el oasis | Caminar alrededor de la laguna |
| Fotografía | Paisajes desérticos y retratos |
| Caminata por las dunas | Vistas panorámicas del oasis |
| Visitar viñedos de Ica | Conocer la producción de pisco y hacer degustaciones |
Si tienes poco tiempo, mi recomendación es priorizar el recorrido en buggy, el sandboarding y las fotografías. Pero si puedes dedicarle el día completo, hay otro plan que vale muchísimo la pena. Y fue precisamente lo que hicimos nosotros.
Después del desierto: nuestra visita a un viñedo en Ica
Cuando terminamos nuestra aventura en Huacachina, nuestro guía nos llevó a conocer un viñedo de la región. Y tengo que decirlo: fue el complemento perfecto para ese día. Nos explicaron cómo se produce el pisco, una bebida tradicional peruana elaborada a partir de uvas. También participamos en una degustación donde probamos diferentes preparaciones.
Y claro, después de probar tanto pisco, uno termina un poquito prendido. Jajaja.
Lo mejor vino después.
Cuando llegamos al restaurante y nos sentamos, la comida ya estaba servida.
¡Y qué comida tan espectacular!
La gastronomía peruana tiene una fama muy bien ganada. Después de toda la aventura por el desierto, sentarse a disfrutar un buen almuerzo fue una maravilla. Y claro, después de comer, ya se le iba quitando a uno lo prendido. Una excelente estrategia de ese restaurante, jajaja. Más allá de la anécdota, creo que combinar Huacachina con una visita a un viñedo es una gran manera de aprovechar el día.
De hecho, Ica cuenta con una Ruta del Pisco que permite conocer bodegas, viñedos y parte de la historia de esta bebida.
Mi recomendación es que busques un recorrido que combine las dos experiencias y que tengas organizado el transporte de regreso, especialmente si vas a participar en una degustación.
Cómo llegar a Huacachina desde Lima
Huacachina está ubicada cerca de Ica, a unas cuatro o cinco horas de Lima por carretera. La ruta habitual consiste en viajar primero hasta Ica y luego trasladarte al oasis.
Opción 1. Viajar en autobús
Puedes tomar un autobús desde Lima hasta Ica. El recorrido tarda aproximadamente entre cuatro y cinco horas, dependiendo del tráfico y las condiciones de la carretera. Una vez en Ica, puedes tomar un taxi o transporte local hasta Huacachina. Ese último trayecto toma aproximadamente 15 minutos.
Opción 2. Contratar un tour organizado
Si no quieres preocuparte por los traslados, puedes contratar una excursión desde Lima. Algunos operadores ofrecen paquetes que combinan transporte, actividades en Huacachina y visitas a otros destinos de la región. Esta opción puede resultar cómoda cuando viajas en familia. En nuestro caso, contar con un guía nos permitió aprovechar el día sin preocuparnos demasiado por organizar cada traslado.
Opción 3. Viajar en carro
También puedes hacer el recorrido por tu cuenta. La ventaja es que puedes manejar tus horarios, hacer paradas y conocer otros lugares de la región. Eso sí, ten presente el tiempo de viaje y evita planear demasiadas actividades para un solo día.
Cuánto cuesta visitar Huacachina en 2026
No recuerdo exactamente cuánto pagamos durante nuestro viaje, así que prefiero compartir los precios de referencia actuales en lugar de inventar cifras. Estos son algunos valores publicados por operadores durante 2026:
| Actividad | Precio aproximado |
|---|---|
| Buggy + sandboarding grupal | Desde S/ 70 por persona (S/ 100 con traslado desde Paracas) |
| Tasa municipal de ingreso a las dunas | S/ 3,60–4 por persona, normalmente aparte |
| Tour privado en buggy (2 horas) | Desde US$195 por grupo |
| Excursión de un día Paracas + Huacachina | US$99–139 por persona |
Los valores dependen de la duración, el operador y las actividades incluidas. Son referencias consultadas en octubre de 2026 en páginas de operadores como Sol y Mar Paracas y Peru Travel Express, no los precios de nuestro viaje.
Antes de reservar, pregunta si el precio incluye la tabla de sandboarding, los elementos de protección, los cargos de acceso y el transporte. También verifica los precios directamente con el operador porque pueden cambiar.
📸 Consejos para tomar fotografías espectaculares en Huacachina
Si te gusta la fotografía, el desierto de Huacachina es un lugar donde puedes experimentar muchísimo con colores, composición y contraste. No necesitas tener la cámara más costosa para conseguir buenas imágenes. Lo importante es aprender a utilizar la luz y aprovechar el paisaje.
1. Visita el desierto por la mañana o al final de la tarde
Nosotros hicimos el recorrido por la mañana. Y si algo te puedo recomendar es aprovechar las horas en las que el sol está más bajo. La luz cálida hace que la arena tenga unos tonos dorados y naranjas espectaculares. Además, ayuda a resaltar las formas y texturas de las dunas.
Al final de la tarde también puedes conseguir fotografías muy bonitas, especialmente cuando las sombras comienzan a marcar el relieve del desierto. Intenta evitar, cuando sea posible, las horas de luz más dura del mediodía.
2. Utiliza ropa que contraste con la arena
Este consejo es sencillo, pero puede cambiar completamente tus fotografías. Como el paisaje está dominado por tonos amarillos y naranjas, recomiendo utilizar ropa de colores diferentes. Por ejemplo, el blanco, el azul o el negro pueden funcionar muy bien. La idea es que la persona destaque dentro de la fotografía y no se pierda entre tantos tonos similares.
Si utilizas ropa del mismo color de la arena, tendrás que trabajar mucho mejor la iluminación y la composición para separar al sujeto del fondo.
3. Enfoca correctamente a la persona
Cuando haces retratos en lugares como este, es fácil distraerse con el paisaje.
Pero recuerda algo:
Si estás fotografiando a una persona, esa persona debe seguir siendo la protagonista. Presta atención al enfoque, especialmente en los ojos. Después puedes jugar con el encuadre para incorporar las dunas y mostrar dónde estás.
Me gusta combinar fotografías abiertas, donde la persona parece pequeña frente al paisaje, con otras más cerradas donde el protagonista tiene mayor presencia.
4. Aprovecha las líneas naturales de las dunas
Las dunas tienen formas espectaculares. Sus curvas y las sombras pueden ayudarte a dirigir la mirada hacia el protagonista de la fotografía. Busca composiciones donde las líneas de la arena conduzcan visualmente hacia la persona. También prueba diferentes alturas de cámara. A veces, una fotografía tomada desde una posición baja puede hacer que las dunas parezcan muchísimo más grandes.
5. No exageres con la edición
Este es un error bastante común cuando fotografiamos desiertos. Como la arena ya tiene colores cálidos, podemos caer en la tentación de subir demasiado la saturación o la temperatura de color. Y terminamos con una fotografía donde todo parece exageradamente naranja. Personalmente, prefiero conservar los colores naturales y trabajar con cuidado el contraste, las luces y las sombras.
Una buena edición debe mejorar la fotografía, no convertirla en un paisaje que ya no se parece al original. No tomo fotos para llenar feeds. Las tomo para no olvidar lo que sentí estando ahí. Y en Huacachina, definitivamente, había muchísimo que recordar.
Qué llevar al desierto de Huacachina
Aunque sea una excursión turística, debes prepararte para estar rodeado de arena y expuesto al sol. Estas son mis recomendaciones:
- Protector solar: estarás bastante tiempo al aire libre.
- Gafas de sol: ayudan a protegerte de la luz intensa y la arena.
- Agua: lleva suficiente para mantenerte hidratado.
- Ropa cómoda: especialmente si vas a practicar sandboarding.
- Zapatos adecuados: que puedas limpiar fácilmente después del recorrido.
- Protección para la cámara: evita cambiar objetivos cuando haya arena o viento.
- Una chaqueta ligera: puede ser útil cuando cambia la temperatura.
La página oficial de turismo de Perú también recomienda llevar cámara, protector solar, ropa para caminar, casaca cortavientos y efectivo.
¿Es seguro hacer sandboarding y recorrer las dunas en buggy?
Son actividades de aventura y, como cualquier experiencia que involucra velocidad y pendientes, tienen riesgos. Por eso, no contrataría únicamente por encontrar el precio más económico.
El 17 de julio de 2026, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones de Perú informó que las empresas que operan vehículos tubulares turísticos en Huacachina deben contar con autorización de la Municipalidad Provincial de Ica.
Antes de contratar, revisaría las condiciones del vehículo, los cinturones y demás elementos de protección, y preguntaría por las autorizaciones del operador. En el sandboarding, seguiría las instrucciones del guía y elegiría una pendiente adecuada para mi experiencia. La diversión es importante, pero regresar bien a casa lo es mucho más.
¿Cuánto tiempo necesitas para conocer Huacachina?
Mi recomendación es dedicarle por lo menos medio día al oasis y, si puedes, organizar una jornada completa por la región de Ica. Este sería un itinerario sugerido, inspirado en nuestro recorrido:
| Momento | Actividad |
|---|---|
| Mañana | Llegada al oasis de Huacachina |
| Mañana | Recorrido en buggy por las dunas |
| Mañana | Sandboarding y fotografías |
| Mediodía | Traslado hacia un viñedo de Ica |
| Mediodía | Visita guiada y degustación de pisco |
| Almuerzo | Comida típica peruana |
| Tarde | Regreso o continuación del viaje |
Ten presente: es una propuesta de organización, no un horario exacto de nuestro viaje. La disponibilidad y el orden de las actividades dependerán del operador que contrates. Si sales desde Lima y quieres hacer todo esto en un solo día, tendrás que comenzar bastante temprano por el tiempo que toma el transporte.
¿Qué haría diferente si volviera a Huacachina?
La verdad, disfruté muchísimo la experiencia tal como la vivimos.
Fue un viaje familiar, conocimos un paisaje completamente diferente y aprovechamos el día desde la aventura en el desierto hasta el almuerzo en el viñedo. Pero si regresara, me gustaría dedicarle todavía más tiempo a la fotografía. Especialmente para aprovechar la luz del atardecer.
También me gustaría explorar diferentes composiciones y encontrar puntos altos desde donde se pueda apreciar mejor el oasis rodeado por las dunas. El paisaje tiene demasiado potencial fotográfico. Y seguramente volvería a montar en buggy. Eso sí, buscando un operador que cumpla los requisitos de seguridad.
¿Vale la pena visitar Huacachina?

Sí. Toda la vida lo recomendaría.
Si estás viajando por Perú, para mí es uno de esos lugares que vale la pena incluir en el itinerario. No solamente por las actividades. Es por todo lo que representa estar frente a un paisaje tan diferente.
Era mi primera vez en un desierto de esas dimensiones y todavía recuerdo lo impresionante que resultaba mirar hacia cualquier lado y encontrar dunas enormes. El oasis en medio de todo ese paisaje es espectacular. Después vino la adrenalina de los buggies, las risas intentando deslizarse por la arena y las fotografías que nos llevamos de recuerdo.
Y para terminar, conocer cómo se produce el pisco y disfrutar de un almuerzo peruano espectacular. Literalmente, cerramos la aventura con broche de oro. No tengo que elegir una sola parte del día como mi favorita porque disfruté todo. Y creo que eso es lo bonito de viajar. A veces uno llega a un lugar pensando en hacer una actividad específica y termina encontrando muchas más cosas para recordar.
Huacachina fue uno de esos lugares.
Puntos clave
Es uno de los lugares que recomendaría incluir en un primer viaje por Perú.
- Ubicación: a unos 5 km de la ciudad de Ica, Perú.
- Desde Lima: unas 4–5 horas por carretera.
- Actividades principales: buggies, sandboarding, fotografía y visitas al oasis.
- Precio orientativo del buggy con sandboarding: desde S/ 70 por persona, más la tasa de ingreso (2026).
- Mejor luz para fotografías: primera hora de la mañana o final de la tarde.
- Mi recomendación: combinar Huacachina con una visita a un viñedo de Ica.
- Seguridad: verificar que el operador cumpla los requisitos oficiales.
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