Hay preguntas que uno evita hacerse durante años, no porque no sean importantes, sino porque siente que todavía falta mucho tiempo para responderlas. A mí me pasó con una muy sencilla: ¿de qué voy a vivir cuando llegue el momento de bajar el ritmo?
Durante mucho tiempo pensé que la pensión era algo que simplemente iba a llegar algún día. Uno trabaja, cotiza y listo. Pero siendo sincero, pensar en una pensión en Colombia no siempre da tanta tranquilidad. No porque sea imposible, sino porque no quiero dejar todo mi futuro dependiendo de una sola opción. Entonces hace unos meses me hice una pregunta diferente: ¿y si empiezo a construir mi propio fondo de retiro?
No hablo de crear algo gigante de la noche a la mañana, ni de volverme millonario en dos años, ni de convertirme en experto financiero. Hablo de algo mucho más sencillo: empezar a comprar pequeñas participaciones en empresas que me parezcan interesantes, hacerlo con disciplina y dejar que el tiempo haga su trabajo.
Así nació este proyecto.
Desde mi celular, desde Colombia y con una idea clara: construir un portafolio que algún día pueda mirar con orgullo y decir: menos mal empecé.
El día que empecé a mirar el dinero diferente
En los últimos años me han empezado a gustar mucho más los negocios, las empresas y las finanzas. Tal vez porque emprender me ha obligado a entender mejor cómo se compra, cómo se vende, cómo se calculan márgenes y cómo se toman decisiones con la cabeza fría. O tal vez porque viajar también me cambió la forma de mirar el mundo.
Cuando uno viaja, al principio mira paisajes, calles, comida, edificios y monumentos. Pero después empieza a fijarse en otras cosas. Yo, por ejemplo, empecé a preguntarme por qué algunas ciudades parecen funcionar mejor que otras, por qué ciertas marcas están en todas partes, por qué unas empresas crecen tanto y cómo algunos países logran atraer negocios, turismo e inversión.
Sin darme cuenta, dejé de mirar solo destinos y empecé a mirar economías.
Ahí fue cuando invertir dejó de parecerme algo lejano. Antes creía que la bolsa era solo para personas con millones de pesos o para expertos que viven pegados a gráficos todo el día. Hoy lo veo diferente. Para mí, invertir también se volvió una forma de aprender. Una forma de entender empresas. Una forma de construir patrimonio poco a poco.
Y como viajero, eso tiene mucho sentido.
Porque viajar es libertad, sí. Pero la libertad también es tener tranquilidad. Es saber que si algún día aparece una emergencia, si un negocio tiene un mes complicado o si simplemente quiero bajar el ritmo, hay algo que durante años fui construyendo en silencio.
No quiero viajar sintiendo que estoy descuidando mi futuro. Quiero disfrutar el presente, pero también sembrar algo para más adelante.
Por qué elegí TRII para empezar
Después de darle vueltas al tema, encontré en TRII una forma sencilla de empezar a invertir desde Colombia. Y creo que esa fue justamente la razón por la que me animé.
TRII no me pareció una aplicación complicada. La descargué, creé mi cuenta, verifiqué mi identidad, consigné dinero y empecé a buscar empresas. Todo desde el celular. Para alguien que apenas está entrando en este mundo, esa facilidad vale muchísimo.
También hay que decirlo: TRII no tiene todas las empresas que me gustaría comprar. La mayoría son acciones colombianas y algunas internacionales disponibles desde Colombia. Hay compañías que me encantaría tener y todavía no encuentro en la app. Pero para empezar, aprender y armar una base, me parece una herramienta muy buena.
Lo importante para mí no fue encontrar la plataforma perfecta. Lo importante fue encontrar una puerta de entrada que me quitara la excusa de “eso es muy complicado”.
TRII hizo que invertir se sintiera posible.
Mi filosofía de inversión
Quiero dejar algo claro desde el principio: esto no es una recomendación financiera. No estoy diciendo qué debes comprar, ni estoy asegurando que mi estrategia sea la correcta. Estoy compartiendo mi experiencia real, con mis dudas, mis decisiones y seguramente con errores que iré descubriendo en el camino.
Mi filosofía no es comprar empresas porque estén de moda. Tampoco compro solo porque una marca me guste o porque la use en mi vida diaria. Eso puede influir, claro, porque uno entiende mejor las empresas que conoce, pero no es la razón principal.
Lo que estoy buscando son empresas que el mercado ha castigado, pero que todavía considero con potencial para recuperarse o crecer en el largo plazo.
Eso puede salir bien o puede salir mal. Una acción puede estar barata porque el mercado está exagerando… o puede estar barata porque realmente la empresa tiene problemas serios. Por eso la idea no es comprar a ciegas, sino estudiar, entender y tener paciencia.
Me gusta pensar en esto así: prefiero mirar empresas cuando el mercado duda de ellas, no cuando todo el mundo ya está convencido.
Mis primeras empresas
Mi portafolio empezó con tres empresas: Nu Holdings, Nike y Grupo Energía Bogotá.
- Con Nu Holdings me llama la atención el crecimiento de las fintech en Latinoamérica. Es una empresa joven, con riesgos, pero también con mucho camino por recorrer si sigue ejecutando bien. No la veo como una inversión tranquila ni perfecta, pero sí como una apuesta interesante a futuro.
- Con Nike la idea es diferente. Nike es una marca global, una empresa que uno ve en cualquier parte del mundo. Pero precisamente me interesó porque el mercado la ha castigado. Muchas personas hablan de sus problemas, de la competencia y de la necesidad de reinventarse. Yo no la compré simplemente porque me guste la marca, sino porque quise estudiar si ese castigo podía ser una oportunidad de largo plazo.
- Y con Grupo Energía Bogotá quería empezar a tener exposición a energía e infraestructura. No es la empresa más llamativa ni la más emocionante, pero el sector me parece fundamental. Sin energía no hay desarrollo, no hay industria y no hay crecimiento real. Me gusta tener una parte del portafolio conectada con algo tan necesario.
Hoy mi portafolio todavía es pequeño, y no me da pena decirlo. Al contrario, me gusta que quede registrado desde el inicio. Algún día, si todo sale bien, volveré a este artículo y recordaré que todo empezó con unas pocas acciones compradas desde el celular.
La sensación rara de ser accionista
Hay algo curioso que pasa cuando compras una acción.
Uno sabe que es un pequeño inversionista. Nadie me va a llamar de Nike para preguntarme qué estrategia deberían seguir, jajaja. Pero aun así, algo cambia en la cabeza.
Dejas de mirar esas empresas solo como consumidor y empiezas a verlas como negocios. Lees una noticia y te interesa. Ves que la acción baja y quieres entender por qué. Empiezas a mirar resultados, competencia, decisiones de la empresa y hasta el comportamiento del mercado.
Eso ha sido de lo que más me ha gustado.
Invertir me está obligando a educarme. Y esa educación también me sirve como emprendedor. Hoy miro una empresa con otros ojos. Me pregunto cómo gana dinero, qué riesgos tiene, qué ventaja conserva y qué tendría que pasar para que vuelva a crecer.
Al final todo se conecta: viajar, emprender, invertir y aprender.
Para mí, JuanLive siempre ha sido eso: documentar la vida mientras voy entendiendo el mundo.
Nace Mi Portafolio JuanLive
Con este artículo nace oficialmente una nueva sección del blog: Mi Portafolio JuanLive.
La idea es publicar una actualización cada 1 de mes, contando cómo va este proyecto. No quiero que sea una sección fría llena de números, sino más bien un diario financiero real. Un espacio donde pueda compartir qué empresas tengo, qué estoy investigando, qué aprendí y cómo va cambiando mi forma de pensar.
No voy a publicar el monto exacto que tengo invertido. Prefiero hablar en porcentajes, sectores y decisiones. Siento que eso hace que el contenido sea más útil y menos chismoso, jajaja. La idea no es que la gente se enfoque en cuánto dinero hay, sino en cómo se construye el portafolio.
Esta primera actualización corresponde a julio de 2026, aunque realmente llevo cerca de tres meses invirtiendo. Por ahora, mi portafolio está concentrado principalmente en Nu Holdings y Nike, con una posición más pequeña en Grupo Energía Bogotá.
¿Está perfectamente diversificado? No.
Pero este es apenas el comienzo. Con el tiempo quiero ir incorporando más sectores, como salud, bancos, infraestructura, tecnología, consumo y posiblemente algunos ETF si encuentro opciones que encajen con mi estrategia.
Lo importante es avanzar sin afán.
Lo que quiero lograr con esta serie
Me gustaría que Mi Portafolio JuanLive se convierta en algo más que una actualización mensual de inversiones. Quiero que sea una conversación abierta sobre dinero, paciencia, educación financiera y futuro, pero desde una mirada realista.
En Colombia muchas veces hablamos poco de estos temas. O se ven como algo imposible, reservado para gente con mucha plata, o se muestran desde el extremo contrario, como si cualquiera pudiera hacerse rico en tres meses.
Yo no quiero ninguna de esas dos versiones.
Quiero contar esto desde la vida real. Desde alguien que trabaja, emprende, viaja, aprende, se equivoca y aun así quiere construir algo para más adelante.
Tal vez esta serie no haga que alguien invierta en TRII. Y está bien. Ese no es el objetivo principal. Pero si logra que alguien se pregunte “¿qué estoy construyendo hoy para mi tranquilidad de mañana?”, ya habrá valido la pena.
¿Quieres empezar en TRII?
Si después de leer mi experiencia te animas a explorar TRII, puedes registrarte usando mi enlace de invitación. Lo comparto con total transparencia: es un enlace de referido. Si la promoción está vigente y realizas tu primera inversión, tanto tú como yo podemos recibir un bono para invertir en acciones.
No lo veas como una recomendación financiera. Investiga, entiende cómo funciona la plataforma, revisa los riesgos y empieza solo si tiene sentido para ti.
👉 Empieza aquí: https://invierte.trii.co/mo_q8x69
Para mí, TRII fue simplemente la herramienta que me permitió dar el primer paso. Lo importante no es la aplicación en sí, sino la decisión de empezar.
Conclusión
Mientras termino de escribir estas líneas miro mi portafolio y me causa gracia pensar que todavía es pequeño.
Probablemente alguien con más experiencia lo vea y sonría. Y está bien. Todos empezamos por algún lado. Lo importante para mí no es impresionar a nadie hoy, sino construir algo que con el tiempo tenga sentido.
Dentro de veinte o treinta años me gustaría volver a este artículo y recordar este momento. Recordar que todo empezó con unas cuantas acciones compradas desde un celular, con más curiosidad que experiencia y con una idea bastante sencilla: crear mi propio fondo de retiro desde Colombia, paso a paso.
No sé si este portafolio será enorme algún día. No sé cuáles empresas me darán alegrías ni cuáles me enseñarán lecciones difíciles. Lo único que sé es que ya no quiero seguir aplazando la pregunta.
¿De qué voy a vivir cuando llegue el momento de bajar el ritmo?
Tal vez no tenga la respuesta completa todavía.
Pero al menos hoy empecé a construirla.
Nos vemos el 1 de agosto de 2026 con la segunda actualización de Mi Portafolio JuanLive.
Porque esta no será una historia de inversiones perfectas.
Será la historia real de alguien que decidió empezar.
Cada 1 de mes publicaré una nueva actualización de Mi Portafolio JuanLive, donde compartiré cómo evoluciona mi portafolio, qué empresas estoy investigando y qué voy aprendiendo en el camino. Guarda este artículo y vuelve el próximo mes para seguir el proceso desde el inicio.
Discover more from JuanLive
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
Comentarios